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El contrato único sí es constitucional, pero un gran error

Hace unos día se ha hecho público que la “troika” considera que la Reforma Laboral llevada a cabo por el Gobierno debe ir más allá, que se ha quedado corta, por así decirlo, siendo una de la medidas propuestas desde Europa implantar en España el denominado “contrato único”. La reacción desde todos los ámbitos ha resultado sorprendentemente unitaria, afirman que el contrato único no cabe en nuestro ordenamiento jurídico por resultar contrario a la Constitución Española y al Convenio 158 de la OIT. Así lo ha manifestado no solo la Ministra de Empleo Fátima Báñez, (desconozco quien la asesoró para que dijera esas palabras), sino también buena parte de los partidos de la oposición, los sindicatos, e incluso asociaciones empresariales. A veces toca escribir contracorriente y no seguir la opinión mayoritaria. Hoy será uno de esos días. En mi modesta opinión, el contrato único es constitucional, pero permitid que me explique.

La Constitución Española regula el derecho al trabajo en su artículo 35.1 en los siguientes términos:

“Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.”

Como se puede observar, la Constitución Española no se pronuncia sobre las modalidades de contratación en el ordenamiento jurídico laboral. Ahora bien, que la Constitución no diga nada, no significa que el Tribunal Constitucional no la haya interpretado en ese sentido. Pero tampoco, no me consta ninguna sentencia en la que el TC se haya manifestado sobre la constitucionalidad de que exista una o varias modalidades de contratación. No parece que de inicio la inconstitucionalidad sea muy clara.

Sigamos profundizando. Otro de los argumentos que se ha utilizado es decir que el contrato único resultaría contrario al Convenio 158 de la OIT, pero tampoco estoy de acuerdo con esta afirmación. Este Convenio regula la terminación de la relación de trabajo por iniciativa del empleador, es decir, el Convenio 158 regula los requisitos que debe rodear el fin de la relación laboral, (despido), pero no el inicio de esta, (contrato). Es cierto que el artículo 4 del Convenio exige que el despido sea causal, es decir, no caben los despidos arbitrarios, la extinción de un contrato siempre deberá tener una causa justificada relacionada con la capacidad o conducta del trabajador o basada en las necesidades de funcionamiento de la empresa, establecimiento o servicio. Pero hablamos de la extinción, no de la contratación.

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¿Dónde se encuentra por tanto la inconstitucionalidad de la existencia de un contrato único?

La explicación a toda esta polémica tiene su origen en un manifiesto que 100 economistas elaboraron en el año 2009. Este manifiesto propugnaba la implantacióin en España de un contrato único con una indemnización por despido creciente, pero que pudiera ser rescindido unilateralmente por el empresario sin alegar causa, lo cual suponía en la práctica anular las posibilidades del control judicial del despido. Esta propuesta, en la medida en la que elimina la causalidad del despido si que sería claramente inconstitucional, pues resultaría contrario al artículo 35 de la Constitución y a la sentencia del Tribunal Constitucional 109/2003, así como al artículo 24 de la Constitución al impedir el derecho a la tutela judicial efectiva del trabajador.

La conclusión a la que llego personalmente es que nuestros representantes confunden las churras con las merinas. Una cosa es que la propuesta concreta de contrato único presentada por FEDEA y los 100 economistas sea inconstitucional, (que lo es), y otra muy diferente que la existencia de un contrato único por si mismo sea inconstitucional. En mi humilde opinión, un contrato único, con una indemnización fija, (sin tramos crecientes en función de la antigüedad del trabajador), diferenciada en función de la procedencia o improcedencia del despido, y donde se garantice la tutela judicial efectiva, sería plenamente constitucional. 

Ahora bien, ¿El hecho de que la existencia de un contrato único sea constitucional lo hace recomendable? Pues no.

Existen determinados contratos que responden a necesidades concretas y específicas del mercado laboral, así, el contrato por obra atiende a los supuestos de ejecución de un trabajo concreto y determinado de duración incierta en el tiempo, el contrato eventual a la acumulación de tareas o al exceso de pedidos, el contrato de interinidad a la cobertura del puesto de una persona con derecho a la reserva del puesto de trabajo o mientras se desarrolla un proceso de selección, o el contrato fijo discontinuo, que atiende a necesidades de carácter cíclico. Tampoco podría desaparecer el contrato a tiempo parcial que tiene unas peculiaridades muy concretas. En resumen, sobran determinados contratos, pero no sobran todos los contratos.

Tal vez la clave se encuentre en la supresión de determinados contratos bonificados de eficacia más que discutible, así como en la eliminación del contrato indefinido de apoyo a los emprendedores introducido por la reforma laboral, que es claramente inconstitucional. Ello permitiría despejar y aclarar el mercado laboral manteniendo aquellas modalidades contractuales que resultan claramente necesarias y responden a necesidades concretas y específicas del trabajo. Es solo una propuesta, pero ahí la dejo para el que quiera valorarla.

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About Fabián Valero Moldes

Fabián Valero Moldes (Vigo, 1975). Soy Licenciado en Derecho y abogado en ejercicio desde el año 2006. Me dedico a la abogacía y la consultoría, y soy especialista en Derecho del Trabajo, Seguridad Social y personal al servicio de las Administraciones Públicas. Colaboro con el Departamento de Derecho del Trabajo de la Facultad de Ciencias Jurídicas y del Trabajo de la Universidad de Vigo, pero también con medios de prensa nacionales y autonómicos y con editoriales especializadas como Francis Lefevre. Creo y defiendo que la Justicia es uno de los derechos fundamentales más importantes del ser humano. Si quieres localizarme escríbeme un email: fvalero@nexolaboral.com

2 Thoughts on “El contrato único sí es constitucional, pero un gran error

  1. bárbara on 16/05/2013 at 11:09 said:

    Pues efectivamente, yo también considero que tener un contrato único no es inconstitucional. Inconstitucional considero que es su reforma laboral, y ahí está. Lo que no me parece tan descabellado (a pesar de la unanimidad en contra) es el porqué no sería más ventajoso tener un tipo de contrato que indemnizase en función a la antigüedad del mismo. Lo que habría es que romper la cabeza en ver cual sería el cálculo para una indemnización justa.
    Pero vista la reacción, lo más probable es que se siga enredando más la madeja, y más modelos de contrato pero ninguna medida efectiva que favorezca la contratación.

    • Hola Barbara. Comparto en parte tus argumentos, pero considero que fijar la indemnización de forma creciente, en función de la antigüedad, resulta contrario al principio de igualdad y en consecuencia claramente inconstitucional. Saludos

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